03 septiembre, 2011

Pequeños privilegios


Tener una terraza en el centro histórico de cualquier ciudad media-grande en Europa es un privilegio. Este verano la he aprovechado: como / ceno todos los días aquí o salgo a tomar el aire por las noches cuando está fresco. Había tenido balcones antes… pero nunca una terraza. Cuando me mudé a un país con excelente clima (Italia) una de mis prioridades era esta. 30 grados y una terraza en el centro de Padova…es más que suficiente para inspirarse un poco. Gracias.

I love chocolate






(Este post habla de una de mis 3 adicciones en la vida que son: chocolate, vino tinto y café. Esta vez hablaré del primero)


Entrar a una chocolatería en Bélgica es como regresar a tu niñez y cumplir ese sueño de estar a un lugar descrito en el libro y presentado en la película de ‘Charlie and the Chocolate Factory’, ya que los chocolates los hacen de todas las formas imaginables: casas, carruseles, fuentes, mosaicos, animales, flores, etc. El poco tiempo que viví en Bruselas, solía comprar pralinés llamadas ‘fruits de mer’ –la traducción literal es frutas de mar- de la marca Neuhaus... LOS MEJORES. Son una mezcla de chocolate negro y blanco con avellana y nuez en forma de pequeños peces y conchas de mar, típicamente belgas.

Cinco años después, en el centro de Londres, vi una tienda Neuhaus y pregunté por mis ‘frutas de mar’. Me enteré que los habían descontinuado porque consideraban que muchas chocolateras belgas ya los producían y querían ser más originales. Es una lástima porque he probado ese tipo de chocolate de otras marcas belgas y no es lo mismo.

La historia del chocolate -brevemente contada- es más o menos así: los mayas usaban el cacao como moneda de cambio y los nahuas preparaban ‘xocolatl’, una bebida de sabor amargo considerada ‘alimento de los dioses’. Los españoles introdujeron el producto en la Península, también como bebida y en donde se le añadió vainilla y algunas veces avellanas. Los Suizos, tiempo después, le agregaron leche y su sabor mejoró. Posteriormente, en Bélgica, se creó la Praliné que es una mezcla de chocolate con avellanas y caramelo. Para mí, el mejor chocolate amargo y las mejores pralinés son las belgas. El mejor chocolate con leche en todas sus variedades, es el suizo.

Como soy amante del chocolate real y su forma más pura posible, odio las fuentes de chocolate: 1) según yo, al chocolate se le tiene que poner mucha grasa o aceite para que fluya tan líquido, 2) me hacen pensar en algo que se compra en Las Vegas (muy exagerado) y 3) tampoco me gusta la idea de comer un chocolate en el cual varias personas metieron cosas (fresas, bombones… y hasta dedos).

En Inglaterra llegué a ver chocolaterías decentes pero nada como las de Bélgica o Suiza. Los chocolates ingleses –lo siento- ni siquiera son tan buenos tampoco (en mi opinión). Pero si están en Londres y quieren comprar unos chocolates ingleses de calidad, vayan a Hotel Chocolat. Había uno muy cerca de donde yo trabajaba, en Old Street. Incluso venden mole o ‘Chilli and Chocolate Mexican Mole Sauce’ por menos de 9 libras.

Si van a Suiza el mejor lugar para comprar chocolates es el supermercado (tipo Coop o Migros), ya que cualquier marca que compren ahí –incluso la marca blanca- será de excelente calidad y los precios serán bastante accesibles. Por supuesto que la famosa marca suiza Lindt siempre estará presente pero hay otras marcas suizas no tan conocidas a nivel internacional que son maravillosas. No se preocupen, los chocolates están muy bien presentados en caso de que quieran hacer un regalo elegante a alguien sin que se imagine que lo compraron en el súper.

Si les gusta la leche con chocolate, compren en Suiza la marca Caotina, es buenísima. Además, tienen sabores como 'chocolate blanco' y 'chocolate amargo' en caso de que quieran un cambio. Siempre que vamos a Suiza compramos este chocolate en polvo porque, siento decirlo, pero no hemos encontrado otro igual en otros países. En España, por ejemplo, una vez compré una marca española llamada Cacaolat. Puse un par de cucharadas en mi leche y le daba vueltas y vueltas... y no se disolvía. Pues meses después, en un spot de televisión, vi que precisamente parte del encanto de ese producto eran los grumos... a los españoles les gustan (dudo que a todos la verdad).

En Bélgica yo entraría a cualquier chocolatería sólo para vivir la experiencia pero si encuentran Neuhaus, sin dudarlo dos veces, entren a mirar al menos. No se arrepentirán. H
ay tiendas Neuhaus en muchos países del mundo, si ven una visítenla. Otra chocolatería belga muy famosa es Leonidas. Además, es ligeramente más barata que la primera. La chocolatería Godiva también es belga y sus tiendas son como juguerías para los niños... e igualmente divertidas para los adultos amantes del chocolate. Y si de plano quieren comprar kilos de excelente chocolate a precios más accesibles, un poco fuera de Bruselas esta el Neuhaus Chocolate Outlet.

Ah!, para los amantes del chocolate, en Bruselas se encuentra el Museo del Chocolate y del Cacao en donde se pueden degustar más de 200 variedades de chocolates.


En Italia la mejor forma de probar un chocolate excelentísimo –y diferente- es en forma de helado artesanal. Prueben el sabor ‘cioccolato fondente’ –ligeramente más robusto y amargo que el chocolate con leche- o ‘cioccolato amaro’ en caso de que sean amantes del chocolate amargo. Si quieren algo menos fuerte, prueben el sabor stracciatella, es delicioso, ya que es un riquísimo helado de crema con trocitos de chocolate amargo. Les hará el día, no lo duden.

02 septiembre, 2011

No podría renunciar a escuchar a Woody Allen… hablando como Woody Allen













‘Cuando voy al cine o veo la tele, quiero relajarme y no estar leyendo subtítulos o concentrándome en entender el inglés…’ este es el argumento que he escuchado varias veces en países como España, en donde se doblan todas las películas y las series cuando pregunto ¿Por qué no ven versiones originales?

Más bien creo que es cuestión de acostumbrarse. Yo siempre prefiero ver versiones originales aunque la película este en koreano, ya que me gusta escuchar las voces en original y no me importa leer los subtítulos.

Toda mi vida he visto las películas y series en versión original gracias a que en México no se dobla nada, excepto las películas de niños. Me conozco las voces de Meryl Streep, Nanni Moretti, Anthony Hopkins, Sean Penn, Kate Winslet, Diane Keaton, Neil Patrick Harris, Eva Longoria (amo ‘Desperate Housewives’)… etc, etc etc… Me parece muy extraño escucharlos con otras voces… y con acento español, por ejemplo. Además, muchas de las bromas, dobladas a otro idioma… no tienen la misma gracia.

Franco impuso el doblaje en España en los 40s como una censura del régimen y para ayudar al nacionalismo, ya que se podía controlar el contenido. El doblaje, en mi opinión, creo que sigue sobreviviendo aún en España porque la gente gusta de las películas y series dobladas –por costumbre-y además, la industria cinematográfica o las distribuidoras saldrían perdiendo si proyectaran versiones originales.

Cuando vivía en Barcelona, iba siempre al mismo cine: Icaria, cerca de la zona olímpica. Aquí dan versiones originales y me negaba a cambiar de cine a menos que fuera necesario.

Cuando vivía en Florencia iba al cine Odeon en Piazza Strozzi (el cine más hermoso que he visto en mi vida, ya que es un teatro del 1922 estilo art nouveau que conserva excelentemente gran parte de la decoración de aquella época). Todos los miércoles había películas en versión original y se llenaba de extranjeros (en su mayoría estadounidenses estudiantes de arte).

En Londres, obviamente, no sufría por los doblajes porque si iba a ver una película de habla no inglesa, ponían subtítulos en inglés (y escuchaba la versión original). Lo malo es que si quería ver una película que no fuera en inglés tenía que ir a cines en donde pasaban películas menos comerciales. En Bermondsey Square, cerca de Tower Bridge, esta mi cine alternativo. Ahí vi películas francesas, italianas, polacas, japonesas, alemanas... Además, el boleto era muy barato: sólo 5 libras (cuando normalmente cuesta de 11 a 14 en cualquier cine central de Londres).

En Italia doblan todo también. Esto me ha forzado a escuchar el italiano mucho más. La ventaja es que he aprendido un lenguaje más coloquial gracias a los realities, programas de cocina, noticieros, series, etc que llego a ver.

Suiza es uno de esos países que pasa versiones originales. Lo malo es que, como hay tantos idiomas oficiales, la mitad de la pantalla serán subtítulos porque los pondrán en francés y en alemán al menos.

He escuchado comentarios como ‘México ha de ser como esos países nórdicos donde no doblan nada, entonces las personas escuchan el inglés desde niños y, por lo tanto, lo hablan súper bien’. Desgraciadamente creo que esto no es verdad. Hay mucha gente en México que toda su vida ha ido al cine a ver películas en versión original y ni así lo habla de forma fluida. Aunque sí creo que te ‘entrena’ el oído para entenderlo más fácilmente y te ayuda a aprender bastante 'slang' pero no, no te convierte en bilingüe. Para hablar bien un idioma, hay que hablarlo, no sólo escucharlo.

Mi esposo Laurent y yo a veces somos un poco extremistas con esto de las versiones originales. Hace unos años, en Florencia, yo no quise ver ‘Volver’ de Almodovar doblado al italiano porque me parece un pecado ver a Penélope Cruz o a Carmen Maura hablando otra cosa que no sea el castellano… ¿Las bromas de Almodovar dobladas?… no grazie. Lo bueno es que en México pude ver la versión original.

Laurent no quiso ver The King's Speech’ en Italia porque estaba doblada. Yo no la quise ver con él en Londres porque soy antimonárquica y creí que la película enaltecería a la realeza inglesa. Las excelentes críticas que leí me convencieron y fui a verla sola. Es una excelente película, hasta hace sentir empatía por Jorge VI. Sin embargo, Chris tiene razón: una película tan inglesa sobre cómo hablar y pronunciar bien ese idioma no se puede ver mas que en versión original.

En Padova tengo que ser más flexible porque no hay cines que pasen versiones originales (o no he encontrado). Por eso trato de ver aquí el mayor número de películas italianas… así no estarán dobladas.

Cines que pasan versiones originales:

Barcelona: Yelmo Cines Icaria

Florencia: Cinema Odeon

Mi cine alternativo en Londres (cine de arte): Shortwave Cinema

31 agosto, 2011

Para ‘fresear’ aquí hay que ser rico


Uno de los grandes inconvenientes de vivir en Europa es que servicios tan comunes que en México cualquier familia de clase media se puede permitir, aquí son un verdadero lujo. Definitivamente el servicio que más añoro es el tener una ‘chica de la limpieza’.

De repente, hay días que extraño mucho a Tina, la doméstica de mi madre. Con todo y sus frases malhumoradas como ‘no pase por ahí’ -de forma muy seria y autoritaria- cuando acaba de trapear la cocina. Con todo y que se toma todas las vacaciones que quiere –a veces sin avisar- porque sabe que difícilmente la reemplazaremos.

Aquí he visto ciertas situaciones que en México no se verían NUNCA en un ambiente de clase media, no digamos en uno rico. Fuimos a una boda en Ginebra. Se casaron unos amigos que tienen un trabajo bastante normalito en Suiza pero, si convertimos sus sueldos a pesos mexicanos, sumarían más de 170,000 lo que ambos sumados ganan al mes (ósea, ellos son clase media). Pues vi al novio recogiendo platos y llevándolos a la cocina y a los amigos más cercanos del novio ayudando también con los platos, plegando mesas y recogiendo al final de la fiesta: no había suficientes meseros para hacerlo. Esto sería IMPENSABLE en una boda de clase media en México. Claro, en Suiza más meseros hubieran representado un gasto serio, ya que a cada uno se le tendría que pagar al menos 300 pesos la hora (20 francos).

Cuando conocí a la doméstica de mi suegra (en Ginebra) me quedé sorprendida porque llega en coche al trabajo y cuando quiere se puede quejar diciendo ‘hay mucho trabajo, no puede ser’…. y mi suegra le pide una disculpa y le dice, por ejemplo, ‘es que hubo visitas…’. De nuevo, esto no pasaría en México donde la gente es extremadamente clasista, la mano de obra no vale nada y las personas que deben de dedicarse a limpiar son discriminadas y hasta explotadas (‘no te quejes, no exijas derechos… o ya habrá otr@ que lo haga’).

Por cierto, para los que piensen ‘entonces es casi como México. Porque sí, ganan bien pero todo es carísimo’. Pues no: en Suiza, alguien que labora limpiando puede pagarse un boleto de cine trabajando una hora (boleto de cine: 18 francos = 275 pesos). En México, alguien que limpia tiene que trabajar todo un día para comprar un boleto de cine. El poder adquisitivo es mucho mayor acá y la mano de obra mi país es demasiado barata.

Aquí nadie mete tu despensa en las bolsas del súper (no hay cerillitos), aquí nadie te atiende en la gasolinera (tu pones la gasolina y pagas), aquí nadie te estaciona el coche, aquí nadie te cobra en la caseta (hay máquinas), aquí en muchos supermercados tu puedes pasar tus productos por el scanner y pagar en una maquina parecida a un cajero...

Bueno, si vas a la peluquería en Inglaterra, Francia, Italia, etc y ves que en los precios dice ‘corte de cabello a 30 euros’ y al final te cobran 60 euros, es normal. Te estarán cobrando, además del corte, el lavado del cabello, la secada y la peinada… y quizá el acondicionador que te pusieron. Todo es aparte. Por eso muchas veces aquí se me ve saliendo con el cabello mojado de la estética: no quise pagar el secado ni el peinado.

El colmo: el hotel donde nos quedamos en Oslo… no hay empleados (era ‘barato’, ya que tenían menos costos). Un empleado en Noruega es demasiado caro (un recepcionista costaría al menos 3,500 euros al mes – más o menos como en Suiza). Así que sólo te dan un código que debes de poner en la entrada para acceder. Nadie limpia el cuarto, sólo te llevan toallas limpias una vez al día.

Servicios en general: cortes de cabello, chofer, manicure, plomería, niñera, tratamientos de belleza, carpintería, taxi o jardinero, son caros y muchos de ellos son un lujo.


Cuando voy a México me siento como princesa, todo me hacen. Van por mí al aeropuerto (no tengo que tomar trenes o buses como aquí), un señor me ayuda con mis maletas hasta el coche, esta nuestra queridísima Tina de lunes a sábado, dejo el coche en el valet parking, hay personas en la gasolinera que me ayudan por una propina, no tengo que poner la despensa en las bolsas, me puedo ir a cortar el cabello a donde quiera, ya que ‘corte’ incluirá lavado y secado, etc.


Aquí para ‘fresear’ hay que ser rico. (fresear – ser pijo. Asumir una actitud de persona rica, fina, selectiva y hasta discriminadora)

20 mayo, 2011

Sabes que eres suizo si…



Esta es una broma que ha circulado en internet. Fue escrita por suizos sobre ellos mismos. Traduje algunos puntos que me parecen divertidos. Mis comentarios están entre paréntesis. Créanme, así son los suizos:

Sabes que eres Suizo si…

1. Te quejas de que el bus / tren / tranvía está retrasado más de 5 minutos. Bueno, más de 1 minuto… (Laurent se queja de que Italia o España no funcionan ‘como deben’. Aunque en este aspecto yo me quejo más. Mi esposo dice que soy más puntual que él y se burla 'eres más suiza que yo')

2. Has sido confundido con Sueco (Muchas veces me han preguntado ‘¿Tu esposo es de… Suecia, verdad?’)

3. Te sientes frustrado cuando vas al supermercado en el extranjero y no hay 20 diferentes tipos de chocolate y de queso (Es verdad, si hasta yo me quejo que no encuentro chocolate barato de calidad mas que en Suiza… y en Bélgica)

4. Hablas 3 o 4 idiomas y crees que es completamente normal (De nuevo, para muestra un botón: mi esposo habla 5 idiomas de forma fluida y creo que para él ha sido de lo más normal aprenderlos. Si vas a Suiza, muchas de las señalizaciones, folletos, indicaciones, etc. están en 3 idiomas y no es raro que hasta el taxista o el mesero te hablen en un inglés bastante decente)

5. Has tenido que explicar que se hablan 4 idiomas en Suiza y que ninguno de ellos se llama ‘suizo’  (Me ha tocado escuchar ‘¿Tu esposo qué habla?¿suizo?’)

6. Has ido a un campamento para esquiar cada año con tus compañeros de clase durante la secundaria y los esquíes son como una extensión de tus pies. (Yo no soy fan del frío ni de la montaña y me da miedo esquiar –me romperé algo seguro. Laurent tiene fotos de él muy bebé ya con los esquíes. Si tenemos hijos algún día creo que seré la única de la familia en quedarse en la casa, junto a la chimenea, viendo qué bonita se ve la nieve desde mi sillón –cómodo y caliente-, bebiendo chocolate y viendo pelis mientras todos se van a esquiar)

7. Como mujer, das a todos tus amigos 3 besos al saludar (Cuando estoy en Suiza, aún se me olvida dar 3 besos. Estoy acostumbrada a hacer como en el resto de Europa: 2 besos al saludar, uno en cada mejilla)

8. Te has divertido cuando ves subtítulos en alemán cuando se habla el ‘suizo-alemán‘ –uno de los idiomas en Suiza (por cierto, el alemán es mucho más bello que el ‘suizo-alemán’... al menos para mí. Otra cosa: los suizos-alemanes son capaces de entender el alemán pero los alemanes no entienden el suizo-alemán. El idioma materno de Roger Federer es el suizo-alemán. Él, como buen suizo, habla 4 idiomas de forma fluida: alemán, suizo alemán, inglés y francés)

9. Crees con toda firmeza que es más importante hacer las cosas exactas y bien hechas que rápidas. (Sin comentarios…)

10. Se te permite beber cerveza y vino a la edad de 16 años (En general, creo que son muy permisivos con varias cosas, ej. El aborto y la eutanasia son legales)

11. Has caminado al kinder sin la supervisión un adulto (Recuerdo que una vez estábamos en un pueblo en la mitad de Suiza y vi 2 niños pequeños de la mano. Un niño como de 5 y otra niñita como de 3, iban caminando solitos hacia la escuela. Yo le dije a Laurent ‘Que padres tan irresponsables, dejan caminar solitos a esos niños tan pequeños’… él me dijo ‘Eso es normal, yo hacía lo mismo cuando iba al colegio’. En México no camino sola a mis 30 años por muchas zonas de allá y menos de noche).

12. Has tenido que explicar cómo funcionan las cosas en Suiza y después has tenido que aclarar ‘pero en cada cantón –o estado- es diferente’ (En Suiza cada estado es muy independiente, no se centraliza nada)

13. Tienes que votar para una ley, referéndum o iniciativa al menos 3 o 4 veces al año (He visto como votan para todo: para ampliar o reducir los derechos de los extranjeros que viven ahí, cambiar leyes laborales, prohibir la construcción de las torres de las mezquitas, etc.)

14. Cuando estas habituado a beber el agua en cualquier fuente en la calle, a menos que haya una señal que diga ‘agua no potable’ (De hecho me sigue pareciendo asqueroso que Laurent beba de las fuentes públicas… ¡yo no me fio de esa agua! pero él está convencido de que el agua de las fuentes es mejor que la de la casa)

15. Crees que manejar a algún lugar por más de 4 horas es muchísimo tiempo (jajaja… De hecho, Suiza es muy pequeño. Para ellos, Francia es inmensoooooooo, no digamos Estados Unidos o México)

16. No te parece extraño que cada ciudadano masculino que ha ido a la armada suiza tenga un rifle debajo de su cama (son un país pacífico y neutro históricamente pero toman muy en serio su armada)

17. Crees que todos los países extranjeros son baratos comparados con Suiza (hasta Londres parece ‘barato’ en algunas cosas si se compara con Ginebra o Zúrich… como los restaurantes)

Y yo agregaría: 18. Si no puedes evitar -está en tus genes- reciclar todo, seguir las reglas y ahorrar dinero...

Para estar con un suizo yo tengo que ser un poco suiza también. Pero no me ha costado trabajo, me gusta seguir las reglas. Hasta mi esposo se burla de que me cuesta mucho mucho mucho cruzar la calle -como peatón- cuando está el rojo para la gente... aunque no se vea ningún coche pasar.
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